slider-isla

ISLAS COOK El auténtico sueño polinesio

31/05/2017

En el corazón del Océano Pacífico, entre el oeste del reino de Tonga y el este de Tahití, las Islas Cook se presentan casi como una postal de ensueño. Un conjunto de tan solo 15 idílicas islas dispersas y rodeadas de arrecifes de coral, con verdes cimas volcánicas, una exuberante vegetación tropical y una cultura única, que la convierten en el destino perfecto para descubrir toda la magia de la polinesia.

isla5Su idílica ubicación en medio del océano Pacífico, la belleza de sus paisajes tropicales y la hospitalidad y el carácter desenfadado y hospitalario de sus habitantes hacen que este archipiélago de la Polinesia Neozelandesa sea diferente a otras islas del Pacífico.

Por su pequeño tamaño, toda la extensión de las Islas Cook –un área aproximada de 240 km2- se convierte en una especie de inmenso resort paradisíaco, conformado por impresionantes arrecifes de coral, aguas cristalinas, la mayor reserva marina protegida del mundo, impresionantes lagunas salvajes, playas desérticas de fina arena blanca, verdes cimas volcánicas y maravillosos alojamientos de estilo boutique nunca más altos que las palmeras. Todo ello en un ambiente de lujo relajado capaz de conquistar al viajero más selecto.

Un lujoso oasis por el que pasear descalzo

Muchas son las postales que ofrece este pequeño rincón del Pacífico. Al regresar a casa, podrá recordar lo vivido en esteisla4 paraíso al contemplar esas fotos hundiendo los pies descalzos sobre la arena de una playa inmaculada, rodeado de cocoteros y con el turquesa del mar, escalando cimas volcánicas, paseando en plena selva tropical, nadando entre peces multicolor o posando con atardeceres de ensueño como telón de fondo…

El archipiélago que conforman las Islas Cook se divide en dos grandes grupos.

Las islas del grupo norte son perfectas para aquellos a los que les gusta salirse de las rutas más convencionales, ya que sus atolones están prácticamente inexplorados. El atolón más grande es Penrhyn con una gran laguna azul de 233 km2, ideal para ser explorada haciendo snorkel. Por su parte, Manihiki es uno de los lugares habitados más antiguos del mundo y posee una gran laguna central, perfecta para practicar submarinismo, donde se encuentran las múltiples granjas de perlas negras que dan fama a esta isla.

El grupo del sur mezcla atolones de coral e islas volcánicas con un idílico clima e impresionantes paisajes. En esta zona se ubican las dos grandes perlas de las Islas Cook, la capital, Rarotonga, y su gran icono, la isla Aitutaki.

isla3Dominada por la que fuera una poderosa pirámide volcánica, la exuberante y verde Rarotonga es capital y centro de las Islas Cook. Su orilla, de 32 km, es una gran franja de arena blanca nacarada repleta de palmeras y un fecundo arrecife de coral. Se trata de la isla más joven del grupo por lo que, a diferencia de sus erosionadas hermanas, destaca por sus riscos escarpados cayendo a plomo sobre deliciosas terrazas moteadas de plátanos, cocos, papayas y piñas. Ascender 400 m por el accidentado interior de Rarotonga hasta el punto más alto, The Needle, antes de descender para disfrutar de un chapuzón en la cascada de Wigmore es una experiencia difícil de olvidar. Como también descubrir su interior, a lo largo del Pa’s Cross Island Treck, junto al célebre sabio local Pa, dispuesto a desvelarnos todos los secretos sobre la zona y las propiedades medicinales de las plantas.

El archipiélago más impresionante del Pacífico Sur

Por su parte, la impresionante belleza de Aitutaki fascina por las aguas de su espectacular laguna, probablemente, una de las más bellas del mundo. Perfecta para bucear entre mil tonalidades de turquesa y una enorme variedad de peces tropicales o simplemente tumbarse a la orilla del mar con la mirada perdida entre tanta belleza.

Las Islas Cook no son solo un paraíso para la vista, también reservan buenas sorpresas al descubrir su cultura yisla2 tradiciones, que entremezclan la herencia polinesia con una influencia europea, engendrando una identidad única envuelta en un halo de leyendas de piratería, aventuras y tesoros escondidos.

Otro de los puntos fuertes de las islas es la naturalidad con la que se vive en todo el archipiélago. No existen grandes edificaciones que contaminen el paisaje ni problemas sociales como la violencia o la pobreza en las calles. Los habitantes de las Islas Cook viven en comunidad, de una manera sencilla y en contacto directo con la naturaleza, contagiando su natural filosofía de vida al visitante.

Kia Orana! (Bienvenido a las Islas Cook). Un destino que, por bello y desconocido, acaba sorprendiendo y grabándose para siempre en la retina de cuantos viajeros se atrevan a dejarse conquistar por sus encantos.